Conducir sin dormir, el riesgo silencioso que ya se compara con superar la tasa de alcohol

Gonzalo Garzón | 6·mayo·2026

Una nueva campaña de seguridad vial alerta sobre uno de los factores menos visibles pero más peligrosos en carretera: la somnolencia.

Si se preguntara a cualquier ciudadano por aquellas conductas que pueden entrañar serios riesgos al volante, a buen seguro el alcohol o las distracciones serían las primeras en citarse. Pero existe una enemiga de la que apenas se habla y que tiene una incidencia igualmente determinante, pero a menudo subestimada: la somnolencia.

La Fundación Abertis ha presentado una nueva campaña de seguridad vial con el objetivo de visibilizar este riesgo. Bajo el título Hola, soy Juan y te invito a un café, la iniciativa busca poner el foco en un problema que rara vez genera titulares, pero que está detrás de un número significativo de siniestros.

Apoyándose en un relato audiovisual basado en situaciones reconocibles, la campaña apunta a que la falta de sueño puede ser el detonante de una cadena de errores con consecuencias graves. El mensaje es claro, contundente y directo: no se trata solo de estar cansado, sino de cómo ese cansancio altera de forma crítica la capacidad de reacción, la atención y la toma de decisiones cuando conducimos.

Un riesgo real

La somnolencia al volante no es un fenómeno nuevo, pero sí sigue siendo uno de los factores menos percibidos por los conductores como peligroso. A menudo, y con cierta normalidad, se conduce “un poco cansado”, se confía en la música o el café, y se subestima el impacto real del sueño insuficiente.

Sin embargo, los datos científicos son contundentes. Diversos estudios señalan que dormir menos de cinco horas puede deteriorar la conducción hasta niveles comparables a superar los límites legales de alcoholemia en muchos países.

No se trata de una metáfora: la falta de sueño afecta directamente a la capacidad de mantener la atención, y muy especialmente en los trayectos prolongados o monótonos.

En ese contexto, la campaña impulsada por la Fundación Abertis pretende romper una inercia cultural: la de considerar el cansancio como un estado compatible con la conducción. El objetivo es desplazar esa percepción y situar la somnolencia en el mismo nivel de alerta que otros factores de riesgo más reconocidos.

Imagen de la campaña 'Hola, soy Juan y te invito a un café'

Imagen de la campaña Hola, soy Juan y te invito a un café | © ABERTIS

Cuestión de prevención

El elemento central de la iniciativa es su enfoque narrativo. A través de la historia de “Juan”, la campaña muestra cómo una decisión aparentemente inofensiva (continuar la marcha sin descansar) puede desencadenar una cadena de consecuencias irreversibles. El relato no se centra únicamente en el conductor, sino también en su entorno: otros vehículos, trabajadores de la carretera o peatones que pueden verse afectados por un error de percepción.

Este enfoque busca generar identificación en el espectador. No se trata de un mensaje exclusivamente técnico, sino de una invitación a revisar hábitos cotidianos de conducción. La pieza se integra dentro de una estrategia más amplia de sensibilización que la Fundación Abertis lleva desarrollando desde hace años en materia de seguridad vial.

La campaña no se ha diseñado de forma aislada. En su desarrollo han participado entidades como la Dirección General de Tráfico (DGT), Repsol, el Instituto del Sueño AdSalutem, la Fundación RACE y el Instituto Guttmann, además de la colaboración de Autopistas, filial de Abertis en España.

Esta red de actores combina perfiles técnicos, sanitarios e institucionales con el objetivo de reforzar el mensaje desde distintas perspectivas.

Durante la presentación, expertos del sector coincidieron en la necesidad de abordar la somnolencia como un problema estructural de seguridad vial, no solo individual. También se puso sobre la mesa la importancia de la educación preventiva y de integrar el descanso como una variable más dentro de la cultura de la movilidad segura.

La visión compartida es clara: no basta con mejorar infraestructuras o endurecer normas si no se actúa también sobre los comportamientos humanos que están detrás de los accidentes.

Imagen de la campaña 'Hola, soy Juan y te invito a un café'

Imagen de la campaña Hola, soy Juan y te invito a un café | © ABERTIS

Un problema con impacto global

Más allá del contexto español, la somnolencia al volante es un fenómeno reconocido a nivel internacional. Según datos de organismos globales, los accidentes de tráfico provocan alrededor de 1,3 millones de muertes al año en todo el mundo, y una parte significativa de ellos está vinculada a factores humanos como el cansancio, aunque su peso exacto suele estar infrarrepresentado en las estadísticas.

El problema es que la fatiga no siempre deja huella visible inmediata, lo que dificulta su identificación como causa directa.

Sin embargo, los expertos coinciden en que su impacto es especialmente relevante en trayectos largos, conducción nocturna y en el ámbito profesional del transporte.

En este sentido, la campaña también apunta a un público específico: los conductores profesionales, donde los horarios, las cargas de trabajo y la presión logística pueden aumentar el riesgo de episodios de somnolencia.

Imagen de la campaña 'Hola, soy Juan y te invito a un café'

Imagen de la campaña Hola, soy Juan y te invito a un café | © ABERTIS

Dormir como medida de seguridad

Uno de los mensajes clave de la campaña es simple, pero potente: descansar también es una medida de seguridad vial. La idea rompe con la lógica tradicional de la prevención centrada solo en el vehículo o la vía, y sitúa el cuerpo humano como elemento central del sistema de movilidad.

El discurso de los expertos insiste en que la solución no pasa únicamente por advertencias, sino por cambios de hábitos. Parar a descansar, reconocer los síntomas del cansancio y planificar los desplazamientos con pausas adecuadas son acciones básicas que pueden reducir de forma significativa el riesgo de accidente.

La Fundación Abertis ha señalado su intención de extender esta campaña a otros países donde el grupo está presente, con el objetivo de amplificar su impacto. La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de movilidad segura, que incluye educación vial, prevención y sensibilización en distintos colectivos.

El enfoque no es puntual, sino continuado. La organización lleva años trabajando en campañas dirigidas a diferentes perfiles —desde niños hasta conductores mayores— con el objetivo de construir una cultura de la seguridad vial basada en la corresponsabilidad.

“Hola, soy Juan y te invito a un café” no es solo un lema creativo. Es una forma de introducir una idea sencilla: quizá el descanso sea la decisión más importante antes de ponerse al volante. En un contexto donde la movilidad es cada vez más intensa y el tiempo escaso, la campaña recuerda que algunos riesgos no hacen ruido, pero pueden tener consecuencias profundas.

La somnolencia al volante no siempre se ve, no siempre se reconoce y no siempre se declara. Pero está ahí. Y el objetivo de esta campaña es precisamente sacarla del ángulo ciego de la seguridad vial.

Imagen de la campaña 'Hola, soy Juan y te invito a un café'

Imagen de la campaña Hola, soy Juan y te invito a un café | © ABERTIS

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