El otro pilar de la descarbonización:

la importancia de las redes eléctricas en la transición energética
Redeia elevará un 70% la inversión media anual en Red Eléctrica para ejecutar la próxima Planificación y prevé que esté en servicio o en ejecución en 2031, con una base de activos que superará los 15.000 millones.

26·marzo·2026

Hace tiempo que la llamada transición energética está en boca de todos. Y no es para menos: de ella depende, en buena parte, nuestro futuro como sociedad. La sustitución progresiva de los combustibles fósiles por fuentes de energía limpias es esencial para reducir las emisiones, frenar el impacto del cambio climático y avanzar hacia una mayor autonomía energética. Para las empresas supone, además, una oportunidad de competitividad, innovación y adaptación a un nuevo modelo económico. En este contexto, las redes eléctricas se convierten en una pieza crítica: sin infraestructuras robustas, modernas y bien planificadas, la transición energética no puede materializarse.

Es precisamente en este marco donde se sitúa el nuevo ciclo inversor anunciado por Redeia, gestor global de infraestructuras esenciales de electricidad y telecomunicaciones. La compañía afronta el mayor esfuerzo inversor de su historia para reforzar el sistema eléctrico español ante los retos de los próximos años. Para ello, ha presentado un Plan Estratégico con horizonte en 2029 que aumenta un 70% la inversión media anual en Red Eléctrica respecto al plan anterior.

El anuncio se produjo tras la presentación de los resultados de 2025 y supone dar un paso importante en el ritmo inversor de la compañía sobre el ya destacado incremento de los últimos cuatro años, en los que prácticamente han multiplicado por cuatro las inversiones para hacer posible la transición energética. El objetivo ahora es claro: estar en condiciones de desplegar la próxima planificación eléctrica estatal, aún en fase de elaboración, con los plazos y garantías que exige un sistema cada vez más complejo.

Redeia

Subestación de Cariñena en Zaragoza

Objetivo: 2031

Según las previsiones de la compañía, este aumento de la inversión, junto con unos trámites administrativos más ágiles y la adaptación a la normativa europea, hará posible que toda la planificación esté ya en funcionamiento o en marcha en el año 2031. Esta planificación de la red de transporte, que aprueba el Gobierno y se encuentra en elaboración, prevé una inversión superior a los 13.000 millones de euros. De ellos, 11.100 millones, el 85 %, corresponderían a infraestructuras ya operativas en esa fecha, y los 2.000 millones restantes estarían en fase de ejecución.

Antes, entre 2026 y 2029, Redeia destinará directamente 6.000 millones de euros al transportista y operador del sistema (TSO). A esta cifra se suman las inversiones realizadas en 2025 y las previstas para 2030 y 2031, formando un plan continuo que permitirá cumplir los plazos de puesta en servicio previstos.

“Con el nuevo plan estratégico damos un salto hacia el futuro para ejecutar la próxima planificación, aún no aprobada, con el foco puesto en las nuevas demandas del tejido productivo, centros de datos, electrificación del transporte, puertos o hidrógeno verde, entre otros consumos”, ha explicado la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor. En su opinión, esta nueva fase de la transición ecológica exige no solo más inversión en infraestructuras, sino también “incorporar tecnología, digitalización, innovación y nuevas capacidades para una operación del sistema eléctrico cada vez más compleja, cuya prioridad seguirá siendo la seguridad del suministro”.

La dimensión del esfuerzo inversor da continuidad a una tendencia que la compañía ha venido acelerando en los últimos años. “El esfuerzo comprometido consolida una senda que la compañía ha acelerado en los últimos años, tras multiplicar por cuatro la inversión desde 2020”, ha señalado el consejero delegado de Redeia, Roberto García Merino. A su vez, ha subrayado que esta estrategia se ha planificado con antelación en materia de aprovisionamientos, lo que permite que más del 70 % de los suministros necesarios hasta 2029 ya estén garantizados, reduciendo así riesgos asociados a la cadena de suministro.

Como consecuencia directa de este impulso, Redeia prevé un crecimiento del 35 % en su base de activos regulados (RAB) durante el periodo 2026-2029, hasta alcanzar los 12.000 millones de euros a finales de ese ejercicio. Si se tiene en cuenta la obra en curso estimada, la cifra se elevaría hasta los 14.400 millones. Más allá del horizonte inmediato del plan, la compañía estima que la base de activos regulados superará los 15.000 millones de euros a cierre de 2031, a los que se sumará una obra en curso cercana a los 2.000 millones de euros.

Redeia prevé una inversión superior a los 13.000 millones de euros hasta 2031 para transformar la red de transporte eléctrico

Redeia

Redeia

Subestación eléctrica de Socabaya en Perú

Consolidación en Latinoamérica

El plan estratégico no se limita al sistema eléctrico peninsular. Redeia también consolidará su actividad internacional en transmisión eléctrica en Latinoamérica, donde desplegará inversiones cercanas a los 150 millones de euros a través de su filial Redinter. Estas inversiones se concentrarán en el refuerzo y expansión de las redes de transporte en países como Brasil, Chile y Perú, mercados en los que la compañía ya cuenta con una presencia relevante y experiencia operativa.

En paralelo, el grupo revalida su apuesta por las telecomunicaciones a través de Reintel, el mayor operador en España de la llamada fibra óptica oscura, desplegada sobre la red de transporte del sistema eléctrico y la red ferroviaria. El plan contempla una inversión de 110 millones de euros destinada a ampliar la capacidad de su red y atender la creciente demanda de conectividad de alta calidad. El objetivo último es contribuir a la eliminación de la brecha digital y ofrecer infraestructuras clave para el desarrollo económico y tecnológico de los territorios.

Todo este despliegue se apoya en una política financiera que la compañía define como responsable. Redeia prevé acometer este ciclo inversor sin necesidad de ampliar capital, gracias a una estructura de financiación sólida y diversificada. Las previsiones apuntan a un crecimiento anual del EBITDA superior al 5% hasta 2029 y a un aumento del beneficio neto en el entorno del 3%, cifras que refuerzan la viabilidad económica del plan.

La estabilidad financiera se traslada también a la política de retribución al accionista. El grupo ha reafirmado su compromiso con un dividendo creciente y sostenible, con una senda clara para alcanzar los 0,87 euros por acción en 2029, lo que supone un crecimiento anual del 2% durante el periodo del plan. Una señal de continuidad y confianza en un contexto de fuerte inversión y transformación estructural.

El grupo prevé un crecimiento anual del EBITDA superior al 5% y un dividendo de 0,87 euros por acción en el horizonte de 2029.

Redeia

Redeia

‘El Bosque Marino’ de posidonia

Un futuro sostenible

Junto al Plan Estratégico, Redeia ha presentado su nuevo Plan de Sostenibilidad para el periodo 2026-2029, una vez cerrado el anterior ciclo con un grado de cumplimiento del 106%. Este nuevo marco se concibe como una palanca fundamental del crecimiento del grupo y se articula en torno a dos grandes ambiciones: contribuir a la construcción del modelo energético del futuro y generar un impacto positivo en las personas, los territorios y el medio ambiente.

Entre los objetivos definidos figuran la integración segura de generación renovable, el impulso a la descarbonización de la economía, la reducción significativa de emisiones, la protección de la biodiversidad y el desarrollo territorial. El plan extiende además criterios de sostenibilidad a toda la cadena de suministro y refuerza la innovación, la digitalización y el modelo ético de gobernanza, avanzando hacia una financiación cada vez más sostenible.

“En conjunto, estos objetivos nos permiten afrontar la transición energética con rigor, responsabilidad y visión de futuro, asegurando que nuestro crecimiento vaya siempre acompañado de valor social y ambiental para lo que contamos con nuestra Estrategia de Impacto Integral y un nuevo Plan de Innovación Social”, ha concluido Corredor, subrayando que la estrategia se apoya en una visión integral del impacto de la compañía. Con este nuevo ciclo inversor, Redeia se posiciona como uno de los actores clave para que la transición energética en España pase del diseño a la realidad, conectando los grandes objetivos climáticos con infraestructuras concretas, inversiones sostenidas y una planificación a largo plazo.

El nuevo Plan de Sostenibilidad incluye como objetivos garantizar un impacto positivo sobre la naturaleza y fomentar el desarrollo del territorio.

Redeia

Instalación de baterías en la subestación de Mercadal (Menorca) para el refuerzo del sistema eléctrico de la isla.
Instalación de baterías en la subestación de Mercadal (Menorca) para el refuerzo del sistema eléctrico de la isla.

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Red de transporte
Red de transporte

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Pastoreo en Red, proyecto de la Estrategia de Impacto Integral
Pastoreo en Red, proyecto de la Estrategia de Impacto Integral

Redeia

Trabajos de la caverna de la central hidroeléctrica de Salto de Chira en Gran Canaria.
Trabajos de la caverna de la central hidroeléctrica de Salto de Chira en Gran Canaria.

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